martes, 17 de agosto de 2010

Rayuela Capítulo 7



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Rayuela - Mariposacuriosa
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Julio Cortázar
&
Chet Baker



The touch of your lips upon my brow,
Your lips that are cool and sweet,
Such tenderness lies in their soft caress,
My heart forgets to beat.

The touch of your hands upon my head,
The love in your eyes a-shine,
And now, at last, that moment divine,
The touch of your lips on mine.


miércoles, 7 de julio de 2010

Rayuela - Capitulo 12



[…] Quemándose la boca con un largo trago de vodka, Oliveira pasó el brazo por los hombros de Babs y se apoyó en su cuerpo confortable. «Los intercesores», pensó, hundiéndose blandamente en el humo del tabaco. La voz de Bessie se adelgazaba hacia el fin del disco, ahora Ronald daría vuelta la placa de bakelita (si era bakelita) y de ese pedazo de materia gastada renacería una vez más Empty Bed Blues, una noche de los años veinte en algún rincón de los Estados Unidos.

Ronald había cerrado los ojos, las manos apoyadas en las rodillas marcaban apenas el ritmo. También Wong y Etienne habían cerrado los ojos, la pieza estaba casi a oscuras y se oía chirriar la púa en el viejo disco, a Oliveira le costaba creer que todo eso estuviera sucediendo. ¿Por qué allí, por qué el Club, esas ceremonias estúpidas, por qué era así ese blues cuando lo cantaba Bessie?

An Empty Bed by Splucy

Julio Cortázar

jueves, 3 de junio de 2010

Otro poco de Jazz (8)



¡Ay dolor!, ¿eres amor?
A veces me exasperan los ritmos del Jazz hot
Y es tan solo ternura mi desesperación.
A veces…
Yo no sé.
Cuando sale tan sola la voz del saxofón
Y me llora por los adentros aquel niño de ayer,
Aquel, aquel…
Yo no sé.
A veces, cuando truena la vida sin sentido,
A veces…
Yo no sé.
El saxo es como un niño que se fue por el bosque
Y yo me voy por él
Buscando la casita del buen leñador
O la de caramelo,
O la de…,
Buscando no sé qué,
Hermano saxofón.
¡Eh¡
Que no quiero llorar más,
Ni recordar, ni pensar.
¡Eh…!

Gabriel Celaya

martes, 20 de abril de 2010

La Maga I

Y así me había encontrado con la Maga, que era mi testigo y mi espía sin saberlo, y la irritación de estar pensando en todo eso y sabiendo que como siempre me costaba mucho menos pensar que ser, que en mi caso el ergo de la frasecita no era tan ergo ni cosa parecida, con lo cual así íbamos por la orilla izquierda, la Maga sin saber que era mi espía y mi testigo, admirando enormemente mis conocimientos diversos y mi dominio de la literatura y hasta del jazz cool, misterios enormísimos para ella.



Y por todas esas cosas yo me sentía antagónicamente cerca de la Maga, nos queríamos en una dialéctica de imán y limadura, de ataque y defensa, de pelota y pared.

Supongo que la Maga se hacía ilusiones sobre mí, debía creer que estaba curado de prejuicios o que me estaba pasando a los suyos, siempre más livianos y poéticos. En pleno contento precario, en plena falsa tregua, tendí la mano y toqué el ovillo París, su materia infinita arrollándose a sí misma, el magma del aire y de lo que se dibujaba en la ventana, nubes y buhardillas; entonces no había desorden, entonces el mundo seguía siendo algo petrificado y establecido, un juego de elementos girando en sus goznes, una madeja de calles y árboles y nombres y meses. No había un desorden que abriera puertas al rescate, había solamente suciedad y miseria, vasos con restos de cerveza, medias en un rincón, una cama que olía a sexo y a pelo, una mujer que me pasaba su mano fina y transparente por los muslos, retardando la caricia que me arrancaría por un rato a esa vigilancia en pleno vacío. Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad.

La Maga no sabía que mis besos eran como ojos que empezaban a abrirse más allá de ella, y que yo andaba como salido, volcado en otra figura del mundo, piloto vertiginoso en una proa negra que cortaba el agua del tiempo y la negaba.

Julio Cortázar

miércoles, 10 de marzo de 2010

TERNURA DE FONDO



En viejas grabaciones de Jazz me gusta oír
Los rumores que llegan desde el público.
Alguien grita con voz enronquecida,
Feliz por el trabajo de los músicos.
Hay aplausos; alguna copa rota.
El pulso del local en el suburbio
De una ciudad del sur. Momentos únicos
Que cada vez regresan del pasado.
Algo muy parecido debe ser la vida
Más allá de la muerte: el perdido
Rumor de voces de una noche de música.
Quizá el alma inmortal sea el instante
Preciso, frágil, breve, cuando un baso
Tintinea en un viejo disco de Jazz.

Joan Margarit

lunes, 1 de febrero de 2010

Blues



De gris cristalería, plumas
sobre los puentes ferroviarios.
De veloces astillas. Gacela maniatada.
De compromisos frutales y margaritas.
En hélices que narran la fórmula de las estaciones.
Y silencios de ardida superficie.
En terrenos baldíos donde los niños lanzan
increíbles estrellas al corazón de las hojas futuras,
mi propio corazón guardado por infieles llaves,
mi mano derecha consagrada al olvido,
al fuego de este día que pasa sin detenerse
en acuerdos de índole amorosa
ni en las cartas que se escriben esperanzadamente
ni en el rumor de la sangre en un vaso de rosas fugitivo,
y tiñe de vejez el vuelo de tu falda,
cuando en arcos sonoros, tú, la sonriente,
provocas su ademán adusto,
distraes su intención fluvial.

¿Entonces?
Entonces, nada.
Sólo que, la melancolía,
en ventanas firmemente escolares,
giradora en el vacío de los árboles,
sobre el austero césped dominical
sin testimonio,
únicamente en medio de la lluvia
que posiblemente cae con designio sagrado:
cae sobre las manos de mis antepasados inhábiles guitarristas,
dulces adoradores de la piedra tallada.
Sobre sus ojos ausentes,
rota en girasoles, cae
llena de instrumentos sonoros totalmente anegada
de puentes sojuzgados.

Antonio Branas

lunes, 14 de diciembre de 2009

Mi primer amor...



Soneto (1937)

El azul es el verde que se aleja
-verde color que mi trigal tenía-;
azul...de un verde, preso en lejanía,
del que apenas su huella se despeja.

Celeste inmensidad, donde mi queja
tiende su mudo velo noche y día,
para buscar el verde que tenía,
verde en azul...allá donde se aleja...

Mi angustia, en horizonte liberada,
entreabre la infinita transparencia
para traer mi verde a la mirada.

Y en el azul que esconde la evidencia:
yo descubro tu faz inolvidada
y sufro la presencia de tu ausencia.

Elías Nandino

domingo, 13 de diciembre de 2009

Poemas de amor - 1



Ese otro que también me habita,
acaso propietario, invasor quizás o exiliado en este cuerpo ajeno o de ambos,
ese otro a quien temo e ignoro, felino o ángel,
ese otro que está solo siempre que estoy solo, ave o demonio
esa sombra de piedra que ha crecido en mi adentro y en mi afuera,
eco o palabra, esa voz que responde cuando me preguntan algo,
el dueño de mi embrollo, el pesimista y el melancólico
y el inmotivadamente alegre,
ese otro,
también te ama.

Darío Jaramillo Agudelo


ME, MYSELF AND I

Billie Holiday
(Nueva York, Junio 15 de 1937)

Me, myself and I
Are all in love with you
We all think you're wonderful
We do
Me, myself and I
Have just one point of view
We're convinced
There's no one else like you
It can't be denied dear
You brought the sun to us
We'd be satisfied dear
If you, you'd belong to one of us
So if you pass me by
Three hearts will break in two


Cause me, myself and I
Are all in love with you
Me, myself and I
Are all in love with you
We all think you're wonderful
We do
Me, myself and I
Have just one point of view
We're convinced
There's no one else like you
It can't be denied dear
You brought the sun to us
We'd be satisfied dear
If you'd belong to one of us
So if you pass me by
Three hearts will break in two
Cause me, myself and I
Are all in love with you

viernes, 4 de diciembre de 2009

(Satchmo)



Desportillas las lágrimas del alba
Íntegramente fundes el oro de la noche
Hieres el prolongado tuétano azul de los deseos
Tus palabras de paso de gato montés
Al filo de un millón exacto de neones
Ríen
Tu soplo quiebra el ágata del mundo
Celada como la flor de cristal
En tu bolsillo insondable
De arcángel palomilla

Javier Sologuren

domingo, 25 de octubre de 2009

Cold In Hand Blues

Y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo

Y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje

Y por qué
tengo miedo

Alejandra Pizarnik



COLD IN HAND BLUES

Jack Gee / Fred Longshaw 1925

por Bessie Smith con Louis Armstrong & Fred Longshaw (piano)
24 de Enero de 1925 - Nueva York

I've got a hardworkin' man,
The way he treats me I can't understand;
He works hard every day
And on Sat'day throws away his pay!
Now I don't want that man,
Because he's gone cold in hand.

Now I've tried hard to treat him kind,
I've tried hard to treat him kind,
But it seems to me his love has gone blind.

The man I've got must have lost his mind,
The man I've got must have lost his mind,
The way he treat me I can't understand.

I'm gonna find myself another man,
I'm gonna find myself another man,
Because the one I've got has done gone cold in hand.
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